PREMVAL no cuenta con medidas de mitigación ante incendios:Estudio muestra que el instrumento aumentará el riesgo, porque acercará los nuevos barrios a los sectores en donde se originan los siniestros más destructivos.

Las probabilidades de que ocurran nuevos incendios en las zonas habitacionales ubicadas en lo alto de Valparaíso podrían aumentar en el mediano plazo. Así lo concluye un estudio realizado por la consultora AGS Visión Inmobiliaria, que analizó recientemente el aprobado plan regulador intercomunal, PREMVAL.

El instrumento de regulación entró en vigencia en marzo pasado, tras la toma de razón de la Contraloría.

Este plan define una zona de extensión del área urbana, actualmente de 3.123 hectáreas, hacia la zona alta de Valparaíso. Allí incorpora otras 2.100 hectáreas (67% más de lo actual) para recibir el crecimiento poblacional proyectado para los próximos 30 años en la comuna.

Los terrenos incorporados al radio urbano se localizan precisamente en parte de la zona forestal destruida por el último megaincendio.

Este “cono” de crecimiento se distribuye principalmente en tres sectores: el camino La Pólvora, zona oriente y poniente de avenida Santos Ossa (inicio de la Ruta 68 hacia Santiago) y Laguna Verde, fundo Las Cenizas y límite con Viña del Mar.

Los tres se caracterizan por su intrincada geografía (debido a la presencia de quebradas), problemas de accesibilidad y la falta de una estrategia de ordenación territorial, de acuerdo con el estudio.

Con esta expansión, según el análisis, la frontera de Valparaíso con zonas de bosques pasará del perímetro actual de 148 kilómetros a 275. Esto implica un aumento de 85% de los deslindes con zonas forestadas y, por ende, de alto riesgo de incendios.

El director de estudios de AGS, Esteban González, cuestiona que el plan regulador no cuente con medidas de mitigación ante el mayor y más persistente riesgo de Valparaíso: los incendios forestales.

“En el plan regulador el riesgo solo está definido por zonas de remoción de masas en las quebradas o por sectores que pueden ser afectados por tsunamis , pero nada dice de los incendios, las catástrofes más reiteradas en la ciudad. Es una falencia que la normativa sea poco flexible y no se piense tampoco la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción localidad por localidad”, señala.

Los sectores que define en PREMVAL para el crecimiento se ubican en bosques. “Para crecer va a haber que destroncar y la ciudad va a quedar más cerca de los bosques. Y por la densidad que se define, se van a generar edificios. Lo que se debe hacer es modificar el plan intercomunal y agregar algún artículo que incluya algún borde con cortafuegos, de al menos 10 metros, para resguardar de mejor forma a la nueva zona urbana”.

El PREMVAL, que fue publicado en el Diario Oficial en marzo pasado tras 17 años de tramitación, busca absorber el acelerado crecimiento del Gran Valparaíso y la escasez de suelo urbano en la zona. Se estima que en la última década, la capital regional ha consumido 375 hectáreas de terrenos, las que se concentran en los cerros (75 hectáreas en 10 años) como Rodelillo, Delicias, San Roque y la zona de El Vergel y El Manzano.

También la ciudad se ha expandido a Placilla y Curauma, que duplicó su superficie en 10 años y llegó a 629 hectáreas.

El urbanista del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Católica, Roberto Moris, señala que el incendio debe ayudar a repensar completamente Valparaíso. “Esto tiene dos escalas. Más allá de la solución específica de relocalización y asentamientos de la zona afectada, la ciudad debe protegerse contra incendios y eso se asocia a una revisión del PREMVAL, que es un instrumento interesante para abordar, más allá de las amenazas, el riesgo. Un buen ejemplo lo muestran ciudades británicas que han construidos cinturones verdes en los bordes de la zona urbana. Esto permite limitar el crecimiento urbano, proteger áreas rurales y generar espacios de protección”, propone.

CRECIMIENTO

En la última década, Valparaíso creció en 37,5 hectáreas por año. Parte importante fue hacia los cerros.

Medidas que debe añadir un plan regulador

El urbanista Sergio Baeriswyl explica que hay criterios que se han ido consensuando con el Ministerio de Vivienda y Conaf respecto de la zona de interfase rural-urbana para ir incorporándolas a los planes reguladores comunales.

Densidad: Controlar la densidad poblacional, de preferencia con edificación de altura media.

Material: Construir edificaciones con materiales ignífugos.

Acceso: Contar con buena accesibilidad, que incluya una vía de borde (que permita paso de vehículo de emergencia) en zona de interfase.

Grifos: Dotar a estas zonas de sistema de grifos cada 100 metros.

Cortafuego: Contar con franjas de cortafuego no inferiores a 25 metros sin vegetación combustible (bosque nativo puede ser excepción por su lenta combustión) desde la vía de borde.

Combustible seco: Contar con franja de 100 metros desde la vía de borde, donde se reduzca el combustible seco y la eliminación de fuentes generadoras de incendio, como basura.

Protección: Contar con una franja de 4.000 metros desde la vía de borde, en la cual se cuente con planes de protección y prohibición del uso del fuego en actividades agrícolas y forestales.

Fuente El Mercurio.

21 de Abril de 2014

Por Manuel Valencia.

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