Inmueble de fines del siglo XIX resistió el terremoto de 1906, pero se dañó el 27-F:

Carabineros invertirá $600 millones para rehabilitarlo como casino de oficiales. Licitación de obras será en dos meses y reparará los daños que dejaron el sismo de 2010 y el abandono de cuatro años.

En pleno centro de Valparaíso, en la esquina de avenida Brasil con calle Las Heras, se mantiene en pie el único palacio de fines del siglo XIX que sobrevivió en el barrio El Almendral -la parte más amplia y plana de la ciudad- al devastador terremoto del 16 de agosto de 1906, pero que sufrió graves daños el 27-F.

El Palacio Polanco es el último vestigio de las lujosas mansiones construidas en esa época en sitios ganados al mar, donde la naciente Gran Avenida -rebautizada en 1897 como avenida Brasil-, pretendió ser el sector residencial de los porteños adinerados, antes que surgiera el interés por Viña del Mar.

El inmueble fue edificado en 1898 por el comerciante español Benigno Polanco Humeres. Tiene tres plantas y un subterráneo, en los que se distribuyen seis salones, 16 habitaciones y seis suites , cocina, bar y salón de baile.

Los rellenos y el terreno arenosos jugaron en contra de la estabilidad de la mansión. La mayoría cayó con el sismo de 1906 y las que resistieron fueron quemadas por el incendio de dos días que siguió al terremoto. En ocho manzanas, entre Plaza Victoria y avenida Francia, los únicos que resistieron fueron este palacio y una fábrica de galletas.

Un siglo después, el hermoso edificio no tuvo la misma suerte con el terremoto de 2010, y el grave deterioro en su estructura obligó a desalojarlo.

Abandono

Lleva ya cuatro años y medio de abandono, y ni siquiera porque es propiedad de Carabineros se ha salvado del vandalismo. Desconocidos han roto sus vidrios e incluso en enero de 2013 ladrones fueron sorprendidos robando colgantes y elementos de bronce. Hoy el inmueble tiene vigilancia policial.

De sus 114 años de existencia, 107 años ha estado vinculados con instituciones policiales. Tras el terremoto de 1906, el edificio fue entregado a la Prefectura de Policía Fiscal de Valparaíso, debido a que esta perdió dos comisarías en el megasismo y debió improvisar un cuartel general en la Plaza Victoria. En abril de 1912, el Presidente Ramón Barros Luco adquirió definitivamente la propiedad para destinarla a la prefectura policial.

En torno a ese palacio se tejió la historia de amor del pintor Camilo Mori (1896-1973) y Maruja Vargas (1901-2005), que generó una guerra familiar en contra del Premio Nacional de Arte (1950). Hija de un general de Ejército, que era el prefecto policial de la época, la joven de 17 años, quien vivía en esa residencia, halló férrea oposición de su padre a dicha relación. Mori se inspiró en ella para pintar “La viajera”, uno de sus retratos más destacados.

En 1942, el edificio pasó a manos de Carabineros de Valparaíso y en 1986 se convirtió en el casino de oficiales de esa institución, hasta febrero de 2010.

A fines de 2011, la Dirección de Bienestar de Carabineros licitó su restauración integral, con un proyecto de $600 millones. Pero el proceso se detuvo ante objeciones de la Contraloría.

En octubre o noviembre próximo, Carabineros llamará otra vez a licitación, pues ya está en sus últimas etapas la toma de razón por parte del órgano contralor. En paralelo, se espera que en las próximas semanas el Consejo de Monumentos Nacionales autorice las mejoras, al estar en una zona de extensión patrimonial.

1889 es el año de edificación del palacio de tres pisos y un subsuelo que acogen a seis salones, 16 habitaciones, seis suites, cocina, bar y salón de baile.

107 años de los 114 que tiene ha estado vinculado con instituciones policiales. Tras el sismo de 1906 fue prestado a la Prefectura de Policía Fiscal del puerto.

Fuente El Mercurio.

14 de Septiembre de 2014

por Hernán Cisternas Arellano

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