La excavación amenaza con socavar los cimientos de edificaciones por calle Portales y Andrés Bello, pleno centro de Quilpué.

Un forado de más de 14 metros de profundidad y con un área de 4 mil metros cuadrados es la perforación que dejó la excavación inconclusa del proyecto conocido como el nuevo Mall de Quilpué o el centro comercial Galería Salcor, el que como informó ANIN.CL se construyó durante 8 meses sin permiso de obras, a vista y paciencia de la autoridad, y que ahora se transformó en una bomba de tiempo.

Tres cartas son las que advierten a la Municipalidad de Quilpué el grave peligro que representa para la seguridad de la personas y de los edificios el “cráter” que dejó la excavación del proyecto Galeria Salcor, luego que el pasado 14 de diciembre la empresa constructora Julio López abandonara los trabajos, encomendados por el propietario Salvador Covarrubias, proyecto que como informó ANIN.CL se construyó durante 8 meses sin contar con un permiso de obras y ante la pasividad del seremi de Vivienda, Mauricio Candia, y de la Dirección de Obras del mencionado municipio.

Las advertencias, que en la práctica buscan desligarse de cualquier responsabilidad civil y penal ante el inminente derrumbe que amenaza con afectar a propiedades, centro comerciales e incluso un edificio en pleno centro de Quilpué se encuentra remitidas al director de Obras de Quilpué y al propietario del proyecto, el empresario Salvador Covarrubias, por parte del propietario de la constructora, Julio López, y por separado el ingeniero civil, Manuel Ruz Jorquera y el ingeniero civil estructural, Carlos Peretta Carvajal.

BOMBA DE TIEMPO

nuestra calidad de ingenieros estructurales del proyecto, recalcamos la gravedad de esta situación ya que el proyecto de estructuras está diseñado para funcionar como un todo y no con sólo una parte de él, en especial muros de contención, muros perimetrales y con condicionantes de capacidades de soporte indicadas en el respectivo informe de mecánica de suelos y socalzadoIndependiente de que un sismo causaría el inmediato colapso, los tres profesionales indican que al abandonar las obras la empresa de Julio López sin el adecuado fortalecimiento de los muros de contención de un forado de 14 metros de profundidad y con un diámetro de 4 mil metros cuadrados, sumado a que se retiraron las bombas de agotamiento de napas el resultado es previsible: el derrumbe de las propiedades colindantes.

Lo anterior al detallar que el “cráter” se va a transformar en una laguna ocasionando el reblandecimiento del terreno debilitando los perímetros y ocasionando el derrumbe.

Fotos: Gentileza de Patricio Yánez

LAS ADVERTENCIAS

ANIN.CL tuvo acceso a las tres cartas enviadas por separado entre el 10 y 17 de diciembre donde sin eufemismo los profesionales indican que el riesgo es claro y predecible.

Es así como el ingeniero estructural Peretta indica: “Al respecto, ennuestra calidad de ingenieros estructurales del proyecto, recalcamos la gravedad de esta situación ya que el proyecto de estructuras está diseñado para funcionar como un todo y no con sólo una parte de él, en especial muros de contención, muros perimetrales y con condicionantes de capacidades de soporte indicadas en el respectivo informe de mecánica de suelos y socalzado”.

“Como es de su conocimiento –sigue- y de acuerdo a lo señalado en carta de la Empresa JL, se han retirado, entre otros, las bombas de agotamiento de napas, lo que generará pérdida de soporte y resistencias en el suelo de fundación, situación que debe ser revertida y subsanada con suma urgencia”.

“Lo anterior se señala para indicar a Ud. que no nos hacemos responsables de cualquier situación que derive de la no toma de acciones para subsanar este hecho y de no efectuar las medidas de mitigación correspondientes a la no realización y paralización del proyecto de estructuras”.

Más explícito y sintético es el ingeniero Ruz para indicar: “En opinión de esta oficina el estado actual de la obra constituye un alto riesgo para los terrenos vecinos, cualquiera sea. Y nos desligamos de cualquier responsabilidad como consecuencia de estos hechos”.

LA CONSTRUCTORA

La constructora a cargo del proyecto, Julio López, fue la primera en dejar constancia de la situación a la DOM de Quilpué al dejar abandonada la obra por diferencias económicas y dineros no cancelados por parte del empresario Covarrubias como explica en su carta, donde explica con más detalle los riesgos.

Lo anterior lo expone en el punto “Alcances y consecuencias del retiro de obra”, donde indica textual:

Informamos que una vez retirados de obra nuestro equipamiento y materiales residuales, se procederá al retiro de las bombas que controlan el agotamiento de la napa subterránea servicio que cumple una empresa externa especialista en el tema, dando lugar a una inminente inundación de la zona excavada trayendo consigo un grave riesgo de reblandecimiento de las paredes de suelo vertical entre pilas de contención y socalzado, además de un posible debilitamiento de los anclajes postensados que fueron diseñados por el proyectista especialista como anclajes temporales condición que asume que estos sólo se mantienen por períodos razonables mientras dure la ejecución de los muros perimetrales definitivos de todos los subterráneos, cuestión que no ocurre.

Además se advierte que el elemento pila – anclaje no se puede garantizar su comportamiento óptimo ante condiciones de sismos de gran magnitud además considerando una posible descompresión del subsuelo bajo los sitios vecinos a la obra y considerando además que alguna de las pilas se encuentran con su tratamiento de junta ya realizado en espera de ejecutar la segunda elevación de muros perimetrales.

En resumen existirá un gran riesgo de estabilidad para los suelos y las estructuras vecinas a la obra.

Esta responsabilidad civil se traspasa por defecto al propietario de la obra. Por otro lado, dado que aún no existe un proyecto de modificación del colector de aguas lluvias que atraviesa parte de la obra, esta constructora construyó un colector provisorio para evitar sucesos futuros de colapso de éste en eventos de precipitación de gran intensidad, tal como ocurrió el día miércoles 11 de junio de 2014 informando y advirtiendo por cierto de inmediato al mandante, ITO y arquitecto coordinador. Dichos riesgos también forman parte de la responsabilidad civil a terceros que descansarán sobre el propietario o mandante. A fin de testificar estos riesgos, deslindar responsabilidades y para que el propietario y mandante tome los resguardos del caso es que empresa constructora Julio López N. Ltda. Le envió a mandante carta del mismo tenor el día 04 de noviembre de 2014 mediante correo electrónico y notarialmente el día 06 de noviembre de 2014.

La constructora finaliza su carta al indicar que “el retiro total de obra se hará efectivo el día 13 de diciembre de 2014”.

Fuente Anin.cl.

Jueves 1 de enero 2015

Por Juan Manuel Ugalde Ramos juanmanuel@anin.cl

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